EL AUTISMO
Las habilidades de un niño autista pueden ser altas o bajas dependiendo tanto de su nivel de cociente intelectual y de su capacidad de comunicación verbal.
Las causas del autismo aún se desconocen, pero existen algunas teorías que pueden explicar la enfermedad.
¿Cuáles
son las causas del autismo?
1. Las
relaciones del niño autista con su entorno y su ambiente social: Algunos
estudios relacionan el autismo con una falta de afectividad en la infancia. En
ocasiones, se ha relacionado el autismo
con una educación sostenida por padres distantes, fríos y demasiado
intelectuales.
2. Deficiencias
y anormalidades cognitivas: Parece existir alguna base neurológica en el
desarrollo de esta enfermedad, aunque no está demostrada.
3. Procesos
bioquímicos básicos: Se ha encontrado un exceso de secreción de serotonina
en las plaquetas de los autistas.
Perfil de un niño autista
El niño autista
tiene una mirada que no mira,
pero que traspasa. En el lactante, se suele observar un balbuceo monótono del
sonido, un balbuceo
tardío y una falta de contacto con su
entorno, así como un lenguaje gestual. En sus primeras interacciones con
los demás, lo primero que se detecta es que no sigue a la madre en sus intentos de comunicación y puede entretenerse con un objeto sin saber
para qué sirve.
En la etapa pre-escolar,
el niño empieza a parecer extraño porque no habla. Le cuesta asumir el yo e identificar a los demás. No
establece contacto con los demás de ninguna forma. Estos niños autistas pueden
presentar conductas
agresivas, incluso para sí mismos. Otra característica del autismo
es la tendencia a llevar a cabo actividades
de poco alcance de manera repetitiva como dar vueltas o llevar a cabo
movimientos rítmicos con su cuerpo (aletear con sus brazos). Los autistas con
un alto nivel funcional pueden repetir los anuncios comerciales de la
televisión o llevar a cabo rituales complejos al acostarse a dormir.
En la adolescencia,
se dice que 1/3 de los autistas suelen sufrir ataques
epilépticos, lo cual hace pensar en una causa de origen nervioso.
Síntomas
que indican que el niño es autista
v
Acentuada
falta de reconocimiento de la existencia o de los sentimientos
de los demás.
v
Ausencia
de búsqueda de consuelo en momentos de aflicción.
v
Ausencia
de capacidad de
imitación.
v
Ausencia
de juego
social.
v
Ausencia
de vías de comunicación adecuadas.
v
Marcada
anormalidad en la comunicación
no verbal.
v
Ausencia
de actividad imaginativa, como jugar a ser adulto.
v
Marcada
anomalía en la emisión del lenguaje
con afectación.
v
Anomalía
en la forma y contenido del lenguaje. - Movimientos corporales estereotipados.
v
Preocupación
persistente por parte de objetos.
v
Intensa
aflicción por cambios en aspectos insignificantes del entorno.
v
Insistencia
irracional en seguir rutinas con todos sus detalles.
v
Limitación
marcada de intereses, con concentración
en un interés particular.
¿Existe
tratamiento?
La educación
especial es el tratamiento fundamental y puede darse en la escuela
específica o bien en dedicación muy individualizada ("Maternage"). Se
puede recurrir a la psicoterapia, aunque los resultados son escasos debido a
que el déficit cognitivo y del lenguaje
dificultan la terapéutica. El apoyo familiar es de gran utilidad. Los padres
deben saber que la alteración autista no es un trastorno afectivo relacionado
con la crianza. Es recomendable buscar y mantener contactos con asociaciones
para padres de niños autistas. Hay considerar también el tratamiento
farmacológico, que deberá estar indicado por un medico especialista.
¿Se puede curar el autismo?
El
autismo no tiene curación. Es un
síndrome que definió en 1943 un psiquiatra de origen austriaco llamado Leo
Kanner. Hoy en día, 50 años después, aún no se conocen las causas que originan
esa grave dificultad para relacionarse. Se calcula que unos 350 niños en la
Comunidad de Madrid conviven con el síndrome.
¿Qué pueden hacer los padres?
Los padres que sospechan que su
niño puede ser autista, deben consultar al pediatra para que los refiera a un
psiquiatra de niños y adolescentes, quien puede diagnosticar con certeza el autismo,
su nivel de severidad y determinar las medidas educacionales apropiadas. El
autismo es una enfermedad y los niños autistas pueden tener una incapacidad
seria para toda la vida. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, algunos
niños autistas pueden desarrollar ciertos aspectos de independencia en sus
vidas.
Los padres deben de alentar a sus niños autistas
para que desarrollen esas destrezas que hacen uso de sus puntos fuertes, de
manera que se sientan bien consigo mismos. El psiquiatra, además de tratar al
niño, puede ayudar a la familia a resolver el estrés; por ejemplo, puede ayudar
a los hermanos, que se sienten ignorados por el cuidado que requiere el niño
autista, o que se sienten abochornados si traen a sus amigos a la
casa. El psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar a los padres a
resolver los problemas emocionales que surgen como resultado de vivir con un
niño autista y orientarlos para que puedan crear un ambiente favorable para el
desarrollo y la enseñanza del niño.


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